Magno Víacrucis

El Víacrucis es un ejercicio de piedad popular a través del cual el pueblo tiene una gran estima. Este le ayuda a penetrar en la fe y en la oración, dando sentido profundo al gran acontecimiento de la historia, que es la redención. El Víacrucis tradicional data del año 1585. Se concibió para meditar la pasión de Cristo en un sinnúmero de estaciones o pasos. Para el siglo XV existía en Occidente la costumbre de realizar peregrinaciones espirituales: Esto era una manera para aquellos que No podían ir a Palestina, de poder entonces recorrer el último itinerario de Jesús. Para el siglo XVIII es cuando se impone poco a poco las 14 estaciones y es para el siglo XIX cuando la devoción comenzó su desarrollo.

Las 14 estaciones tradicionales tienen un inconveniente al incorporar episodios que no vienen de los evangelios. Se refieren a leyendas piadosas, por ej: ( el velo de la Verónica, las tres caídas), les falta una dimensión biblica pascual. Avalado por la Santa Sede la Diócesis de Mayagüez les presenta el Nuevo Víacrucis, según los evangelios. Habrán de notar que nos hemos ocupado de hacer las estaciones más fieles a la narración bíblico-evangelica, en armonía con el objeto de la celebración de la liturgía pascual. Se recomienda que cada comunidad debe adaptar su meditación a la situación concreta de cada lugar. Es importante que la estructura del Víacrucis se mantenga en 14 estaciones. Este Víacrucis que presentamos a modo de introducción presenta una estampa de la Transfiguración como introducción y luego las 14 estaciones comenzando con la Cena del Señor y finalizando con la estampa de la Rerurrección.